Hoy hemos visitado la Cofradía de pescadores de Vinaroz y nos han informado de cómo funciona. Está formada por los oficinistas que son los encargados de la parte administrativa y de la economía, por los pescadores que son los que salen a faenar a la mar, los subastadores aquellos que sacan a la venta el pescado y todos los que ayudan de forma directa o indirecta a que esta labor salga a delante.
El jefe de subasta nos ha explicado los tipos de pesca que se practican en esta Cofradía llamándonos la atención los siguientes:
-Pesca de arrastre: se realiza de día, con catorce embarcaciones y cinco o seis hombres en cada barco.
-Pesca de cerco: se realiza de noche, con cuatro embarcaciones y con trece o catorce hombres en cada nave.
-Pesca artesanal o de ‘’trasmallo’’: con quince embarcaciones.
Y otras como: la malagera, el palangre, las nasa…
Todos estos tipos de pesca son de bajura excepto la pesca de atunes y peces espada que son de altura en la que están implicados dos barcos de esta Cofradía.
Es sorprendente ver como se realiza la subasta de pescado y como las tecnologías se van integrando incluso en el sector primario.
De todos los pescados que hemos visto destacamos la gran cantidad de galera, especie autóctona, y el precio tan elevado de langostas y lenguados.
La mercancía se vende en primer lugar a los mayoristas y posteriormente a los minoristas. El precio mínimo al que se puede llevar a la puja es de 0.50€ y el máximo el que traiga el pescado.
La llegada al puerto de los barcos nos ha dejado impresionados por la gran cantidad de pescado que han traído de faenar. Los pescadores sacaban de las cámaras frigoríficas las cajas de pescado y trabajaban siguiendo una cadena entre los pescadores y lo colocaban en unos pales para ser llevados a la siguiente subasta.
Sonia Marveggio, Bárbara Jiménez, Carmen Pereña, Rocío Torremocha y Paula Sala.
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